A veces me pregunto por ti. Desde que te saqué de mi vida me siento mucho mejor: el dolor se esfumó y mis días volvieron a tener un solo color, ya sin ese arcoíris de emociones que despertabas en mí cuando aún estabas. Alejarme parecía imposible, porque de verdad quería que fueras tú. Anhelaba despertarme con la certeza de sentirte en cada momento, en esos instantes donde te volvías protagonista. Esperé el despertar de tus acciones, mantuve la esperanza de recibir un día esa llamada llena de amor, pidiéndome que regresara. No quería perder lo que construimos, por eso me quedé esperando.
Pero, aunque perdí la ilusión de volver a ser feliz a tu lado, la realidad me mostró que luchar por una historia pasada no era tan valioso como la magia de un nuevo inicio. Tal vez en algún punto creíste que lo nuestro estaba destinado, pero renunciaste a esa idea y murió aquello que alguna vez hizo latir tu corazón por mí.
Hoy sé que estás con las personas correctas y que eres muy feliz. Me quedo con esa percepción y de verdad deseo que esa sea la constante de tus días. Aun así, hay una parte de mí que quisiera saber si piensas en mí, si te preguntas si tengo una nueva ilusión o simplemente cómo va mi vida. Puede que sea una secuela de lo vivido, pero sé que, en algún momento, pasaré por tu mente, así como tú sigues pasando por la mía.
https://open.spotify.com/intl-es/track/7pay5bXweBxoBGqc8xhZM7?si=af84487e4bde4377